Explotación
forestal:
Preocupación por la tala abusiva del bosque
ecuatoriano.
“Queríamos saber cuál es
suministro, cómo funciona la demanda, quién compra, cuáles son los volúmenes de
madera extraída y cómo influyen las normas y la gobernanza forestal en las
relaciones entre diferentes actores, sean formales o informales”, dijo.
A partir de esta información y de las estadísticas oficiales del Gobierno sobre los intercambios legales de madera, han elaborado un informe extenso sobre el estado del mercado maderero de Ecuador, las estrategias utilizadas por las comunidades para manejar sus bosques y ganarse la vida, y la forma en que se distribuyen los beneficios obtenidos.
La información es importante en el contexto de las nuevas normas impuestas por la Unión Europea en el marco del Plan de Acción sobre aplicación de las leyes, gobernanza y comercio forestales (FLEGT, por sus siglas en inglés), que tiene el objetivo de excluir la madera ilegal de sus mercados y promover la demanda de madera que cumpla con las normas nacionales para el manejo forestal sostenible.
En el plan se alienta a los países a firmar acuerdos de asociación voluntarios con la UE, que requieren no solo que toda la madera exportada sea de origen legal, sino que los mercados madereros internos también estén legalizados. En el caso de los países que poseen un amplio mercado informal y carecen de marcos jurídicos, esto es no es poca cosa.
Ecuador, sin embargo, es un caso especial, opinó el científico principal de CIFOR Pablo Pacheco, que dirige el proyecto Pro-Formal en Ecuador.
En primer lugar, explicó, la demanda de madera nativa de los bosques del país amazónico es principalmente nacional, no de base exportadora. En segundo lugar, el Gobierno ha hecho muchos esfuerzos para mejorar la gobernanza forestal y aplicar las leyes ambientales en los últimos años.
Ecuador ha decidido no continuar las negociaciones con la UE relativas a la implementación de un acuerdo de asociación voluntario de FLEGT en el país. A pesar de ello, señaló Pacheco, la experiencia del país ofrece lecciones útiles para que otras naciones puedan mejorar su gobernanza forestal y controlar la tala ilegal.
“Ecuador ha realizado importantes intentos para juntar todas las piezas que integran la gobernanza forestal, en términos de la adaptación de la normativa forestal, el establecimiento de un sistema de control maderero y también la creación de incentivos para los pequeños productores que realizan manejo forestal”, destacó.
“Por lo tanto, estamos tratando de comprender cómo han estado trabajando estos esfuerzos, qué aspectos no han funcionado muy bien y qué lecciones podemos transmitir de Ecuador a otros países”
A partir de esta información y de las estadísticas oficiales del Gobierno sobre los intercambios legales de madera, han elaborado un informe extenso sobre el estado del mercado maderero de Ecuador, las estrategias utilizadas por las comunidades para manejar sus bosques y ganarse la vida, y la forma en que se distribuyen los beneficios obtenidos.
La información es importante en el contexto de las nuevas normas impuestas por la Unión Europea en el marco del Plan de Acción sobre aplicación de las leyes, gobernanza y comercio forestales (FLEGT, por sus siglas en inglés), que tiene el objetivo de excluir la madera ilegal de sus mercados y promover la demanda de madera que cumpla con las normas nacionales para el manejo forestal sostenible.
En el plan se alienta a los países a firmar acuerdos de asociación voluntarios con la UE, que requieren no solo que toda la madera exportada sea de origen legal, sino que los mercados madereros internos también estén legalizados. En el caso de los países que poseen un amplio mercado informal y carecen de marcos jurídicos, esto es no es poca cosa.
Ecuador, sin embargo, es un caso especial, opinó el científico principal de CIFOR Pablo Pacheco, que dirige el proyecto Pro-Formal en Ecuador.
En primer lugar, explicó, la demanda de madera nativa de los bosques del país amazónico es principalmente nacional, no de base exportadora. En segundo lugar, el Gobierno ha hecho muchos esfuerzos para mejorar la gobernanza forestal y aplicar las leyes ambientales en los últimos años.
Ecuador ha decidido no continuar las negociaciones con la UE relativas a la implementación de un acuerdo de asociación voluntario de FLEGT en el país. A pesar de ello, señaló Pacheco, la experiencia del país ofrece lecciones útiles para que otras naciones puedan mejorar su gobernanza forestal y controlar la tala ilegal.
“Ecuador ha realizado importantes intentos para juntar todas las piezas que integran la gobernanza forestal, en términos de la adaptación de la normativa forestal, el establecimiento de un sistema de control maderero y también la creación de incentivos para los pequeños productores que realizan manejo forestal”, destacó.
“Por lo tanto, estamos tratando de comprender cómo han estado trabajando estos esfuerzos, qué aspectos no han funcionado muy bien y qué lecciones podemos transmitir de Ecuador a otros países”
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